La jugueteria

 


Acaban de detener a doña flores, la dueña de la juguetería artesanal, por múltiples infanticidios. Nadie sabe cómo, ni el por qué, el pueblo comienza a teorizar quien fue el que la descubrió e hizo las múltiples llamadas a la policía. Nunca lo sabrán, yo sé muy bien quien las hizo, incluso podría decirse que estuve implicado en esto, pero todo eso es un secreto que se ira conmigo a la tumba, tal vez por lo increíble que suena, tal vez por que parecería que se me safo un tornillo. ¿Qué le diría a la policía? ¿Que unos susurros me revelaron el secreto? Suena a una locura, y decir que yo les hice caso suena a una aún más delirante… solo me pedían que cuando, doña flores no estuviera al tanto de mí, escondiera un celular entre las muñecas.