El canto de la ciudad

 


Pase años buscando la ciudad, me tomó alrededor de 9 años llegar aquí y sin contar los demás años que gaste especializándome como arqueólogo. No comprendo en que parte del globo estoy, o siquiera por que hay un cielo aquí. Ese túnel subterráneo me tendría que haber llevado a una cueva a kilómetros de la superficie y sin embargo… ahí veo la luna menguante. Oigo un canto angelical muy lejos de aquí, camino en su dirección tratando de llegar a su origen y me encuentro con esa hermosa mujer a la orilla del lago, me acerco y como si se tratara de telepatía nos abrazamos y me dejo llevar a las profundidades donde el respirar parecía posible, los segundos pasan y me percato de que eso no era una mujer sino la extensión de un gigante animal y mientras esa cosa se aproximaba, abriendo su mandíbula con múltiples filas de filosos dientes, permanecí sosegado, ya que aun podía escuchar ese canto angelical.